sábado, 14 de junio de 2014

Es necesario...

Después de este año simplemente indescriptible de Erasmus en Porto toca decir adios. Y lo típico sería escribir una emotiva carta nombrando a todos los amigos inolvidables que he hecho, contando anécdotas y experiencias que me han marcado, y por último poniendo unas palabras de aliento-motivación-emoción para culminar con una llantera digna de un neonato.
Y eso es justamente lo que voy a hacer, hoy voy a dejarme llevar por mi lado mainstream y os voy a hacer llorar casi tanto como yo. Es broma.

 "Today, is not the day I cry" 


Y como nuestro amigo Oberyn, seguramente falle estrepitosamente en mi cometido. Pero eso es una historia que os contaré otro día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario