Volveremos a mirar las nubes
volveremos a ser niños de nuevo
volveremos a ilusionarnos con las cosas pequeñas
y las grandes.
Grandes como nosotros, como el cielo
que se extiende infinito, solo para nuestros ojos.
Volveremos a reirnos y a llorar,
a hacernos cosquillas, a respirarnos
a abrazarnos en el agua
a sentir las caricias del tiempo
sin dejar en nosotros huella.
Volveremos a pasar tardes, y noches
y mañanas, y madrugadas.
Volveremos a brindar con la misma cerveza.
Volveremos y seguiremos.
Pero hasta entonces,
me basta con aspirar flojito y despacio.
Y saborear cada pizca del tiempo
que nunca será en vano.
No hay comentarios:
Publicar un comentario