De las formas, del contenedor, de la caja en la que están recogidas todas nuestras vivencias.
De la casa en la que crecí, de la cama que compartimos, del coche, de la caja que guardaba en la mesita de noche.
La culpa fue del viaje, del avión, de la maleta.
De cuatro paredes, o tres. De un muro, de un banco.
La culpa la tienen nuestros cráneos, nuestros cerebros, nuestros pensamientos que recogen dentro de sí todo lo que somos, fuimos y seremos.
La bolsa dentro de la caja, dentro del armario, dentro de la casa.
Solo somos, fuimos eso.
sábado, 28 de marzo de 2015
jueves, 5 de marzo de 2015
Up to the sky
Que se nos vaya la olla
un rato. Que no pensemos tanto y nos dejemos la camisa sin remangar cuando
juguemos con la pintura, y el bote del agua sucia sin lavar una semana. Vamos a
darnos un salto o dos a la valla del vecino, y vamos a colarnos por las
rendijas de lo politicamente correcto como ratoncillos en una alacena. Vamos a
echarnos a la espalda la mochila, y vamos a dejar al miedo confiscado en el
control del aeropuerto. Vamos a guiñarle un ojo al camino, y a sacarle el dedo
al pasado, que seguro no volverá para vengarse.
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