No os vengais arriba, ese título tan sugerentemente intelectual lo he copiado de algo que acabo de ver en internet, pero que me ha resultado tan inspiradoramente magnánimo que he decidido escribir acerca del susodicho, solo por el mero placer de repetirme esas hermosas palabras. Y es que, desde la perspectiva distorsionada del que anda afectado por los vapores etílicos, ese puro acontecer, ese increíble aquí y ahora se vuelve increíblemente real y tangible, hasta el punto en que escribir una oda al presente es lo mínimo que se puede hacer para mantener vivo el recuerdo efímero de un instante, de un sentimiento, de un estado de ánimo. Es el acontecer silencioso de los segundos lo que hace que nos sintamos realmente vivos. Porque, solo por unos breves instantes en los que te encuentras embriagado por la sinceridad de las palabras, eres realmente libre. Libre de expresar tu yo más infinito, libre de dejar salir todo lo que no está permitido entre personas, libre de ser incoherente hasta el punto de no saber cuando empecé, ni cuando quiero terminar, pero eso es lo hermoso. Esa incoherencia totalmente libre, libre de mi mente racional, libre de mis influencias autoimpuestas, libre de moral, libre de aprendizajes sobre lo políticamente correcto. Quien dice que no conoce la libertad, es que no se sentó frente a un papel en blanco. Crear nos hace libres. Crear con ahínco, crear un arte nuestro e intransferible. Nuestra propia esencia más desconocida, plasmada en un espacio blanco. Es respirar profundo, y sentir que el aire que respiras es tuyo y de nadie más. Que no te pueden privar de ese privilegio. Son las cosas mas pequeñas las que crean las montañas de las que están hechas los sueños más ambiciosos. Es parar y decir, "no me importa a donde voy, simplemente voy disfrutando el camino, voy sintiendo fluir libremente cada palabra que mi evolucionado cerebro provoca. Voy pisando cada segundo pasado con el recuerdo de uno nuevo. Voy escalando montañas de incertidumbre, pero alegre. Despojada de todo miedo, es cuando realmente podemos permitirnos crear limpiamente. Limpiamente en libertad de nuestra propia mente, de nuestras propias cadenas.
jueves, 22 de mayo de 2014
domingo, 11 de mayo de 2014
Volver
Volveremos a mirar las nubes
volveremos a ser niños de nuevo
volveremos a ilusionarnos con las cosas pequeñas
y las grandes.
Grandes como nosotros, como el cielo
que se extiende infinito, solo para nuestros ojos.
Volveremos a reirnos y a llorar,
a hacernos cosquillas, a respirarnos
a abrazarnos en el agua
a sentir las caricias del tiempo
sin dejar en nosotros huella.
Volveremos a pasar tardes, y noches
y mañanas, y madrugadas.
Volveremos a brindar con la misma cerveza.
Volveremos y seguiremos.
Pero hasta entonces,
me basta con aspirar flojito y despacio.
Y saborear cada pizca del tiempo
que nunca será en vano.
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